Primera noche en casa, ya se durmió, la verdad que mi bichito no ha tenido muchos problemas para dormir, pero nunca se sabe.
Ya bañado, comido, y es hora de descansar; nosotros también, organizamos la casa un poco, nos ponemos cómodos, cenamos y…entre unas cosas y otras le toca volver a comer, se despierta; bueno no pasa nada, cambiale el pañal, dale su teta querida y el solito se vuelve a dormir.
Vale, ahora sí, vámonos a la cama antes de que se despierte, por fin!! Relax!!, Mi cama cuanto te echaba de menos en el hospital, esto si es comodidad, besito de buenas noches entre papá y mamá y a dormir.
Media hora más tarde, el bichito se despertó, venga a comer no ha llorado mucho eso es bueno no es muy llorón, cambio de pañal, comer, dormido y de vuelta a la cuna.
Dos horas más tarde, volvemos a la misma rutina, pañal, teta, dormir. Y así cada dos horas, por fin el sol asoma. Mi pareja me pregunta que que tal he dormido que ni ha sentido al niño se ha portado bien me habrá dejado descansar y mientras le doy un sorbo al café con los pelos revueltos y ojeras hasta el culo, le digo que bien se ha estado despertando solo para comer como siempre, y ahí está llorando otra vez, esta vez le toca al padre que me toca bañarme en café.