Carta a mi bichito:
Hijo mío; es duro separarme de ti, tú no entenderás ahora porque tu mamá no puede quedarse todo el día contigo como antes. Abrir los ojos y ver mi cara calmándote, dormirte en mis brazos por la noche tranquilamente mientras comes de mi pecho.
Pequeño mío, si de mi dependiera me pasaría todas las horas del día a tu lado, como al principio; pero por desgracia, los planes que teníamos pensado no han podido ser y reclaman a mamá de vuelta a su trabajo.
Cariño mío, no es que mamá no te quiera, al contrario te quiere tanto que va a volver a un trabajo que no quiere, no la hace feliz, que la mata lentamente cada hora que pasa allí; simplemente para conseguirte todas las cosas del mundo que me pidas.
Mi bebé, sé que mamá te prometió pasar este año entero contigo pero algún día te contaré todo lo que mamá tuvo que hacer para dartelo todo, y te prometo que cada segundo, minuto y hora que mamá tenga libre será para ti; para jugar, reír, comerte a besos…
Tú ahora no lo entenderás, pero mamá intentará cambiarlo todo por ti y poder estar contigo.
Y sé, que volver a casa valdrá la pena cuando me sonrías y nos volvamos a encontrar después de un día duro, mi bichito gamberro.
Te quiere, mamá.